Sabor a sanfermines
Del 7 al 14 de julio, cada tarde taurina tiene un prólogo entrañable. En la calle del Mercado, detrás del Ayuntamiento, los dos alguacilillos –de negro, con capa y sombrero– aparcan sus caballos a las cinco en punto para que decenas de niños se suban a ellos y puedan ser fotografiados por sus padres. A pocos metros de allí, en la plaza Consistorial, se reproduce el mismo rito con las mulillas. Media hora después, todos ellos, acompañados por La Pamplonesa, desfilarán entre pasodobles hasta la Plaza de Toros. Sabor a sanfermines, cien por cien.






