Miuras son para el fin de semana

Foto Luis Azanza
Foto JLO

Foto Berta Bernarte
Más gente, pero menos. Los encierros de la mañana del domingo suelen ser fáciles de titular aunque no suceda gran cosa, solo hace falta, como si del juego del Scrabble se tratara, tener a mano la letra “m”: masificado, másivo y –con una pequeña trampa que nos permite aceptar nombres propios- Miura y Mercaderes.
Sin embargo estos San Fermines post vacas gordas están siendo un poco diferentes. De golpe la fiesta se ha redimensionado y sin dejar de ser muchos, somos muchos menos. En las barras de los bares, a la hora de pedir huevos con jamón, en la cola de los baños, en la reventa en la plaza… Y en el encierro.
Habitualmente el fin de semana en el recorrido no cabía un alfiler con apreturas de hora punta. Los Miuras eran la ganadería elegida por su nobleza, pero también por su gran tamaño que les hace destacar entre la masa y la envergadura de sus astas que, al menos en teoría, las vuelve más imponentes pero menos dañinas.
Esta vez en los primeros tramos de la carrera hubiera podido circular sin problemas una camión lleno de alfileres, extenderse una mercería entera. El grueso de los mozos esperaban en Estafeta a sus astados predilectos con la ilusión de poder colocarse delante de esos enormes bravos. Algunos habían recorrido muchos kilómetros solo para confrontarse a esta ganadería.
La rapidez no les ha permitido correr como les hubiera gustado, sobre todo porque los cabestros una vez más abrían la manada, hurtándoles la posibilidad sentir a su espalda el aliento de un miura. Agrupados y lanzados, al final de esta calle se descolgaba un toro colorado, Cachero de nombre, que ha empitonado en el muslo a un corredor habitual, Juan Pedro Lecuona, en una cornada que no reviste gravedad.
A pesar de todo la “m” nos sigue sirviendo: masificado, ya no. Multitudinario, qué menos. Con los Miuras protagonizando unas magníficas imágenes al golpear contra la madera en la curva de Mercaderes. Mítica ella, míticos ellos.







Una tómbola que ni la de Cáritas.
Que se lo digan a ese que de un golpe de asta ha ido de lado a lado de la Estafeta. Curiosa le habrán dejado la cara.
Felicidades Sr. Presidente. A partir de ahora cuando le vea igual me tiemblan las rodillas.
mane
11 Jul 10 at 10:13 am
Uds con fiestas y final mundialera acá lluve Salud San Fermín.
Fabian chile
11 Jul 10 at 5:29 pm