la fiesta, sus encierros y su ambiente

Hasta la vista

Hasta la vista

Con el Pobre de mi se termina Sanfermín, una despedida a las emociones y los encuentros que cada año generan las fiestas.

Cabestros voladores

Cabestros voladores

Las carreras bonitas exigen la cercanía de los toros bravos con los mozos y mozas. Cuando los cabestros son potentes y veloces, puede darse el caso de les estorbe hasta un Miura. Y al intentar sobrepasarlo, si no se puede correr, ni frenar, se puede volar.

Embestida de color

Embestida de color

Cuando el día amanece lluvioso los toros colorados destacan sobre la grisura, brillantes notas de color. Cuando uno abre la carrera da un punto de belleza peligrosa. Hoy un Núñez del Cuvillo, que ya venía derrotando, se ha lanzado contra los corredores empujándoles contra el vallado en Ayuntamiento. Un herido por asta en la pierna es magro balance para tamaña embestida.

Cuando los hados son propicios

Cuando los hados son propicios

Hay días que para placer de los buenos corredores, todos es propicio. El recorrido no está masificado. Se han ido las hordas del fin de semana y el cansancio hace mella. Los Victoriano del Río vuelan como dioses bondadosos y se ven las carreras más hermosas.

Levántate y corre

Levántate y corre

En el encierro lo principal es poder levantarse. Para llegar a tiempo con la adrenalina como desayuno. Para comprobar que todo está en su sitio tras haber sido arrollado. Para, si eres un Jandilla, terminar el recorrido, entrar en la calma del chiquero y el calor de los hermanos.

Peligrosos hasta el final

Peligrosos hasta el final

El encierro de los Pedraza de Yeltes, nuevos en estas calles, ha tenido un buen ritmo. Parecía que el saldo iba a conformarse con volteados, contusionados y algunos resbalones. Pero ya en la Plaza de Toros, cuando apenas faltaban unos metros para que el riesgo quedase encerrado, se han producido dos cornadas.

Quedaba uno

Quedaba uno

Casi un déjà vu. Ha sido la segunda vez que los de Escolar han corrido el encierro. Y de nuevo un toro ha decidido que no le veía mucho sentido y prefería volver al corral. Finalmente ha realizado el recorrido pillando despistados a muchos corredores. Quizá porque no entendían el creciente murmullo que se elevaba de balcones y vallado. ¿Queda uno? QUEDA UNO.

No te fíes de los descolgados

No te fíes de los descolgados

Correr detrás de los toros, no es sinónimo de seguridad. Tampoco el hacerse a un lado en el recorrido cuando crees que ya han pasado. Hace falta un encierro como hoy, con un Cebada Gago que han jugado a ser vaquillas, parando, arrancando, queriendo regresar a los corralillos durante 5 minutos y 45 segundos. Y dejando 6 corneados.

Comienza la veloz carrera

Comienza la veloz carrera

Primer día, primer madrugón. Visto y no visto. La velocidad ha sido la marca de unos Fuente Ymbro, noblotes y rapidísimos, que no se han salido del guión. Pero cuando el tiempo se detiene en una fotografía, se descubre que cada carrera es un mundo. Lleno de emociones.

Hasta la vista
Hasta la vista

Con el Pobre de mi se termina Sanfermín, una despedida a las emociones y los encuentros que cada año generan las fiestas.

Cabestros voladores
Cabestros voladores

Las carreras bonitas exigen la cercanía de los toros bravos con los mozos y mozas. Cuando los cabestros son potentes y veloces, puede darse el caso de les estorbe hasta un Miura. Y al intentar sobrepasarlo, si no se puede correr, ni frenar, se puede volar.

Embestida de color
Embestida de color

Cuando el día amanece lluvioso los toros colorados destacan sobre la grisura, brillantes notas de color. Cuando uno abre la carrera da un punto de belleza peligrosa. Hoy un Núñez del Cuvillo, que ya venía derrotando, se ha lanzado contra los corredores empujándoles contra el vallado en Ayuntamiento. Un herido por asta en la pierna es magro balance para tamaña embestida.

Cuando los hados son propicios
Cuando los hados son propicios

Hay días que para placer de los buenos corredores, todos es propicio. El recorrido no está masificado. Se han ido las hordas del fin de semana y el cansancio hace mella. Los Victoriano del Río vuelan como dioses bondadosos y se ven las carreras más hermosas.

Levántate y corre
Levántate y corre

En el encierro lo principal es poder levantarse. Para llegar a tiempo con la adrenalina como desayuno. Para comprobar que todo está en su sitio tras haber sido arrollado. Para, si eres un Jandilla, terminar el recorrido, entrar en la calma del chiquero y el calor de los hermanos.

Peligrosos hasta el final
Peligrosos hasta el final

El encierro de los Pedraza de Yeltes, nuevos en estas calles, ha tenido un buen ritmo. Parecía que el saldo iba a conformarse con volteados, contusionados y algunos resbalones. Pero ya en la Plaza de Toros, cuando apenas faltaban unos metros para que el riesgo quedase encerrado, se han producido dos cornadas.

Quedaba uno
Quedaba uno

Casi un déjà vu. Ha sido la segunda vez que los de Escolar han corrido el encierro. Y de nuevo un toro ha decidido que no le veía mucho sentido y prefería volver al corral. Finalmente ha realizado el recorrido pillando despistados a muchos corredores. Quizá porque no entendían el creciente murmullo que se elevaba de balcones y vallado. ¿Queda uno? QUEDA UNO.

No te fíes de los descolgados
No te fíes de los descolgados

Correr detrás de los toros, no es sinónimo de seguridad. Tampoco el hacerse a un lado en el recorrido cuando crees que ya han pasado. Hace falta un encierro como hoy, con un Cebada Gago que han jugado a ser vaquillas, parando, arrancando, queriendo regresar a los corralillos durante 5 minutos y 45 segundos. Y dejando 6 corneados.

Comienza la veloz carrera
Comienza la veloz carrera

Primer día, primer madrugón. Visto y no visto. La velocidad ha sido la marca de unos Fuente Ymbro, noblotes y rapidísimos, que no se han salido del guión. Pero cuando el tiempo se detiene en una fotografía, se descubre que cada carrera es un mundo. Lleno de emociones.

Arranca la fiesta
Arranca la fiesta

La fuerza de la alegría surge con fuerza con el lanzamiento del chupinazo.

Contacta con nosotros