la fiesta, sus encierros y su ambiente

El más rápido para el final

El más rápido para el final

Se acabó. Parece mentira. Hoy mientras la fiesta termina, la ciudad ya comienza su recomposición en paralelo. Su sesión de tiritas y linimento para que parezca que nada ha sucedido. Hace un momento el golpeteo de la pezuñas de los Miuras rompía las calles durante 2 minutos y 5 segundos. Ahora hasta el vallado ha desaparecido. Todo un récord para toros y carpinteros.

Muchos apellidos, grandes tropezones

Muchos apellidos, grandes tropezones

Garcigrande y Domingo Hernández no es un nombre para Twitter. Con solo nombrarlo desaparecen se han comido un montón de caracteres. Pero, con o sin redes sociales y con dos heridos por asta, este encierro será recordado por ser haber sido accidentado a pesar del menor número de corredores y de que los toros en su velocidad no se han ensañado.

La amabilidad de los grandullones

La amabilidad de los grandullones

Nada. Tras más de tres décadas, los Conde de la Maza han vuelto a las calles Pamplona, grandotes y fuertes, divididos en dos grupos que han volado sin mayores contratiempos. Y eso que en sábado, el suelo está más resbaladizo, a pesar de todos los esfuerzos de limpieza, y la gente que arrastra su cuerpo tras la fiesta de toda la noche, creyéndose invulnerable, se multiplica.

Los cinco de la confusión

Los cinco de la confusión

Un debut extraño para la ganadería de José Escolar, elegidos para un día siempre masificado. Parte provisional: cuatro heridos por asta, un cabestro que ha sacado unos metros a la manada creando confusión y para colmo un toro que al quedarse solo en Santo Domingo ha decido volver a los corralillos y ahí se ha quedado. Hoy el encierro más peligroso de esas fiestas ha tenido solo 5 protagonistas y mucha confusión.

Vuelve el calor

Vuelve el calor

No queremos dar envidia. Pero estas últimas noches, quien haya optado por dormir de noche en Pamplona, han podido disfrutar incluso del suave peso de una manta. Así que los Fuente Ymbro han amanecido tan refrescados como su nombre. Y así pesa menos correr.

El júbilo de ser el primero

El júbilo de ser el primero

En estos extraños tiempos que corren, en lo que ya nada es seguro, llegar cuanto antes, ser el primero en la cola produce el consuelo de saber que casi se ha conseguido. Jubilado, consciente de que su nombre representa un estado de logro vital que cada vez se aleja más en el tiempo, no ha querido perder un segundo.

Como humo llevado por el viento

Como humo llevado por el viento

Antes de la carrera siempre se oyen comentarios sobre la velocidad, la “mala uva” o la nobleza de los astados correspondientes. Hay quien esgrime estadísticas, otros cuentan su experiencia o simplemente, caídos en el recorrido desde otro planeta, no tienen muy claro donde termina el toro y comienza otro tipo de animal.

Más agua

Más agua

La fiesta tiene sus actos, sus tradiciones para que cada uno beba su momento o lo deje pasar. Y mientras otros duermen, lo disfrute a pleno sol con alegría, con emoción, hasta con lágrimas. O lo atraviese a duras penas salvando un paquete de churros entre las manos. Como un río que discurre en apariencia igual pero siempre diferente.

Jandilla en primera persona

Jandilla en primera persona

Primer encierro de estos San Fermines y en el balance de un corneado. Los Jandillas han dejado su impronta de animales veloces que hablan con voz propia y con los que hay que tener pocas bromas.

El más rápido para el final
El más rápido para el final

Se acabó. Parece mentira. Hoy mientras la fiesta termina, la ciudad ya comienza su recomposición en paralelo. Su sesión de tiritas y linimento para que parezca que nada ha sucedido. Hace un momento el golpeteo de la pezuñas de los Miuras rompía las calles durante 2 minutos y 5 segundos. Ahora hasta el vallado ha desaparecido. Todo un récord para toros y carpinteros.

Muchos apellidos, grandes tropezones
Muchos apellidos, grandes tropezones

Garcigrande y Domingo Hernández no es un nombre para Twitter. Con solo nombrarlo desaparecen se han comido un montón de caracteres. Pero, con o sin redes sociales y con dos heridos por asta, este encierro será recordado por ser haber sido accidentado a pesar del menor número de corredores y de que los toros en su velocidad no se han ensañado.

La amabilidad de los grandullones
La amabilidad de los grandullones

Nada. Tras más de tres décadas, los Conde de la Maza han vuelto a las calles Pamplona, grandotes y fuertes, divididos en dos grupos que han volado sin mayores contratiempos. Y eso que en sábado, el suelo está más resbaladizo, a pesar de todos los esfuerzos de limpieza, y la gente que arrastra su cuerpo tras la fiesta de toda la noche, creyéndose invulnerable, se multiplica.

Los cinco de la confusión
Los cinco de la confusión

Un debut extraño para la ganadería de José Escolar, elegidos para un día siempre masificado. Parte provisional: cuatro heridos por asta, un cabestro que ha sacado unos metros a la manada creando confusión y para colmo un toro que al quedarse solo en Santo Domingo ha decido volver a los corralillos y ahí se ha quedado. Hoy el encierro más peligroso de esas fiestas ha tenido solo 5 protagonistas y mucha confusión.

Vuelve el calor
Vuelve el calor

No queremos dar envidia. Pero estas últimas noches, quien haya optado por dormir de noche en Pamplona, han podido disfrutar incluso del suave peso de una manta. Así que los Fuente Ymbro han amanecido tan refrescados como su nombre. Y así pesa menos correr.

El júbilo de ser el primero
El júbilo de ser el primero

En estos extraños tiempos que corren, en lo que ya nada es seguro, llegar cuanto antes, ser el primero en la cola produce el consuelo de saber que casi se ha conseguido. Jubilado, consciente de que su nombre representa un estado de logro vital que cada vez se aleja más en el tiempo, no ha querido perder un segundo.

Como humo llevado por el viento
Como humo llevado por el viento

Antes de la carrera siempre se oyen comentarios sobre la velocidad, la “mala uva” o la nobleza de los astados correspondientes. Hay quien esgrime estadísticas, otros cuentan su experiencia o simplemente, caídos en el recorrido desde otro planeta, no tienen muy claro donde termina el toro y comienza otro tipo de animal.

Más agua
Más agua

La fiesta tiene sus actos, sus tradiciones para que cada uno beba su momento o lo deje pasar. Y mientras otros duermen, lo disfrute a pleno sol con alegría, con emoción, hasta con lágrimas. O lo atraviese a duras penas salvando un paquete de churros entre las manos. Como un río que discurre en apariencia igual pero siempre diferente.

Jandilla en primera persona
Jandilla en primera persona

Primer encierro de estos San Fermines y en el balance de un corneado. Los Jandillas han dejado su impronta de animales veloces que hablan con voz propia y con los que hay que tener pocas bromas.

Ola de clamor
Ola de clamor

Este verano quema. Soplan aires de sudor y fuego. Pero, como cada 6 de julio a las 12 en punto cuando la fiesta estalla, un escalofrío recorre tantas espaldas, tiemblan hasta las entrañas y se produce una gran ola: la de miles y miles de voces gritando: Viva San Fermín! Gora San Fermín!